La Casa Païral ****

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2/2/2026

Un fin de semana en Collioure: nuestro itinerario

La Casa Païral es el punto de partida ideal para descubrir Collioure a su ritmo, disfrutando del confort de una casa de familia tras sus paseos. Es con este espíritu de sencillez y descanso que hemos diseñado para usted el itinerario ideal para descubrir nuestra ciudad catalana en dos días. Entre patrimonio histórico, momentos de baño y gastronomía local, aquí tiene nuestros mejores consejos para disfrutar plenamente de su escapada.

Sábado: Inmersión en los colores de la ciudad

Comenzar su fin de semana con un paseo por las calles empedradas de Collioure es la mejor manera de sentir el pulso de la ciudad. Recorriendo la Rue Saint Vincent o la Rue Bellevue, descubrirá fachadas en tonos pastel con tiendas de artesanía y galerías de arte. Es la introducción perfecta a la atmósfera colorida y artística que tanto cautivó a pintores como Matisse y Derain.

En su camino hacia el centro, déjese sorprender por las perspectivas sublimes y la arquitectura única de la ciudad. Sus pasos le llevarán naturalmente hasta la emblemática iglesia de Notre-Dame-des-Anges. Orgullosamente situada frente al mar, ofrece un escenario de postal imposible de ignorar. Tómese el tiempo de entrar para admirar sus retablos barrocos dorados con pan de oro, un tesoro escondido tras sus muros de piedra.

Para el almuerzo, le sugerimos instalarse en Casa Léon. Esta dirección acogedora cerca de la playa es una institución local. Los sabores catalanes, el pescado fresco del día y el ambiente agradable lo convierten en una parada perfecta para reponer fuerzas. Aquí es donde se puede probar la generosidad de nuestra tierra.

La tarde se dedica al relax en la Playa Saint-Vincent. Ya sea nadando en aguas cristalinas o simplemente contemplando la bahía, hay algo para todos. La vista de las fortificaciones del castillo y el vaivén de las barcas catalanas, llamadas pointus, es absolutamente espléndida.

Para prolongar este momento de placer, disfrute de un helado artesanal en Les Glaces du Canigou. Nuestra recomendación personal: el sabor a crema catalana, un dulce homenaje a nuestras tradiciones regionales. Es la pausa refrescante ideal antes de regresar a su alojamiento.

A partir de las 16h, puede ocupar su habitación en La Casa Païral. Nuestro jardín exuberante, un verdadero remanso de paz protegido del viento y el bullicio, ofrece un entorno relajante para terminar el día con calma. Aproveche para leer un libro junto a la piscina o simplemente escuchar el susurro de las hojas de nuestro magnolia centenario.

Por la noche, acuda al restaurante Le Neptune. Situado sobre el mar, ofrece una vista panorámica de Collioure iluminada. Es una experiencia memorable para cerrar este primer día, antes de recuperar la calma de su habitación para una noche tranquila, mecida por la atmósfera serena de nuestra casa.

Domingo: Tradiciones catalanas y panoramas grandiosos

Tras una noche de descanso, disfrute de su mañana en La Casa Païral. Con nosotros, el check-out es posible hasta las 12h, dándole tiempo suficiente para saborear un desayuno completo bajo nuestro magnolia o para prepararse tranquilamente a su ritmo. Nuestro buffet destaca los productos locales para empezar bien el día.

Su primera parada será el Mercado Tradicional de Collioure. Es la cita obligada para descubrir los productos locales: anchoas de las casas Roque o Desclaux, frutas maduradas al sol del Rosellón y artesanía local. El ambiente es festivo y típicamente catalán.

Continúe su paseo hacia la playa Platja del Port d’Avall para un último baño frente al Mediterráneo. Situada al otro lado del castillo, es un rincón más sereno que permite admirar los relieves de la Costa Bermeja hundiéndose en el agua.

Por la tarde, sumérjase en la historia visitando el Castillo Real de Collioure. Antigua residencia de verano de los Reyes de Mallorca, este monumento imponente cuenta una parte importante de nuestro pasado. La vista desde las murallas es espectacular y permite ver toda la costa hasta el Cap Béar.

Para cerrar el fin de semana con broche de oro, disfrute de una comida en el Jardin de Collioure. Este lugar verde y elegante ofrece una cocina fresca y refinada en un entorno muy relajante, ideal para un último momento compartido.

Un último paseo por las callejuelas del viejo Collioure es imprescindible antes de partir. Si aún tiene energía, suba por el sendero entre viñedos hasta el Molino de Collioure. Es el mirador más impresionante sobre la ciudad, el campanario y el mar.

Algunos consejos prácticos para su estancia

Para aprovechar al máximo su fin de semana, aquí tiene nuestras recomendaciones locales. Para su total tranquilidad, la Casa Païral cuenta con su propio parking privado de pago, una ventaja excepcional y muy valorada en el centro de Collioure. De este modo, podrá dejar su vehículo con total seguridad desde su llegada. Para los visitantes externos, recomendamos utilizar los aparcamientos a la entrada del pueblo, como el de Cap Dourat, que ofrece lanzaderas gratuitas.

Si tiene la suerte de quedarse unas horas más, no dude en tomar el sendero del litoral hacia Port-Vendres. Es una caminata fácil que ofrece vistas salvajes de las calas de esquisto.

Al dejar Collioure, llévese consigo la dulzura de vivir y los colores que hacen de este lugar algo único en el mundo. Esperamos que este fin de semana despierte su curiosidad y le den ganas de volver para explorar más tesoros de nuestra región. ¡Buen viaje y hasta pronto en la Casa Païral!

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